Una definición operacional constituye el conjunto de
procedimientos que describe las actividades que un observador debe realizar
para recibir las impresiones sensoriales, las cuales indican la existencia de
un concepto teórico en mayor o menor grado.
Especifica qué actividades deben realizarse para
medir una variable e interpretar los datos obtenidos.
Casi siempre se dispone de varias definiciones operacionales para una variable.
Se debe elegir la que proporcione mayor información sobre la variable y sea más
precisa.
Los criterios para evaluar una definición operacional son:
- Adecuación al contexto.
- Capacidad para captar los componentes de la variable.
- Confiabilidad.
- Validez.
Una correcta selección de las definiciones operacionales disponibles o
la creación de la propia definición operacional se encuentran muy relacionadas
con una adecuada revisión de la literatura. Cuando ésta ha sido cuidadosa, se tiene
una gama más amplia de definiciones operacionales para elegir o más ideas para
desarrollar una nueva.
Al contar con estas definiciones, el tránsito a la elección
del instrumento para recabar los datos es rápido, pues sólo debemos
considerar que se adapte al diseño y a la muestra del estudio.
En una investigación se tienen por lo regular diversas variables y, por
tanto, se formularán varias definiciones conceptuales y operacionales.
Algunas variables no requieren que su definición conceptual se mencione
en el reporte de investigación, porque ésta es relativamente obvia (género, edad).
Pero prácticamente todas las variables requieren una definición operacional
para ser evaluadas de manera empírica, aun cuando en el estudio no se formulen
hipótesis.
Siempre que se tengan variables, se deben definir operacionalmente.
Temas relacionados:
Fuente:
HERNÁNDEZ
SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y
BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA
DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores
S.A. México, 2014. Pág. 120 – 122.