Con frecuencia, el propósito de la investigación va más allá de
describir las distribuciones de las variables, se pretende probar hipótesis y
generalizar los resultados obtenidos en la muestra a la población o universo.
Los datos casi siempre se recolectan de una muestra y sus resultados
estadísticos se denominan estadígrafos; la media o la
desviación estándar de la distribución de una muestra son estadígrafos.
A las estadísticas de la población se les conoce como parámetros.
Éstos no son calculados, porque no se recolectan datos de toda la población,
pero pueden ser inferidos de los estadígrafos, de ahí el nombre de estadística inferencial.
Entonces, la estadística inferencial se utiliza fundamentalmente para
dos procedimientos vinculados:
1. Probar hipótesis poblacionales.
2. Estimar parámetros.
La prueba de hipótesis que se realice depende del tipo de hipótesis de
que se trate.
La inferencia de los parámetros depende de que hayamos elegido una
muestra probabilística con un tamaño que asegure un nivel de significancia adecuado.
Temas relacionados:
Fuente:
HERNÁNDEZ
SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y
BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA
DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores
S.A. México, 2014. Pág. 299.
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