1. La hipótesis debe referirse a una situación “real”.
Sólo pueden someterse
a prueba en un universo y un contexto bien definidos.
2. Las variables de la hipótesis deben ser comprensibles, precisos y lo
más concretos que sea posible.
Términos vagos o
confusos no tienen cabida en una hipótesis.
3. La relación entre variables propuesta por una hipótesis debe ser
clara y verosímil (lógica).
Es indispensable que
quede clara la forma en que se relacionan las variables, y esta relación no puede
ser ilógica.
4. Las variables de la hipótesis deben ser observables y medibles, así
como la relación planteada entre ellos, es decir, tener referentes en la
realidad.
Las hipótesis
científicas, al igual que los objetivos y las preguntas de investigación, no
incluyen aspectos morales ni cuestiones que no podamos medir.
5. Las hipótesis deben estar relacionadas con técnicas disponibles para
probarlas.
Se refiere a que al
formular una hipótesis, tenemos que analizar si existen técnicas o herramientas
de investigación para verificarla, si es posible desarrollarlas y si se
encuentran a nuestro alcance.
Temas relacionados:
Fuente:
HERNÁNDEZ
SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y
BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA
DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores
S.A. México, 2014. Pág. 106 – 107.
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