Una hipótesis en el contexto de la estadística inferencial es una
proposición respecto de uno o varios parámetros.
Lo que el investigador hace por medio de la prueba de hipótesis es
determinar si la hipótesis poblacional es congruente con los datos obtenidos en
la muestra.
Una hipótesis se tiene como un valor aceptable del parámetro, si es
consistente con los datos. Si no lo es, se rechaza (pero los datos no se
descartan).
Para comprender lo que es la prueba de hipótesis en la estadística
inferencial, es necesario revisar los conceptos de:
- Distribución muestral, y
- Nivel de significancia.
Una distribución muestral
es un conjunto de valores sobre una estadística calculada de todas las
muestras posibles de determinado tamaño de una población. Las distribuciones
muestrales de medias son las más conocidas.
El nivel de significancia o
significación o nivel alfa es el nivel de la probabilidad de equivocarse y se
fija antes de probar hipótesis inferenciales. Es decir, se obtiene una estadística
en una muestra (por ejemplo, la media) y se analiza qué porcentaje de confianza
se tiene en que dicha estadística se acerque al valor de la distribución
muestral (que es el valor de la población o el parámetro). Se busca un alto
porcentaje de certeza.
Se pueden cometer errores al probar hipótesis y realizar estadística
inferencial. Nunca estaremos completamente seguros de nuestra estimación.
Trabajamos con altos niveles de confianza o seguridad, pero, aunque el riesgo
es mínimo, podría cometerse un error.
Los resultados posibles al probar hipótesis
son:
1. Aceptar una hipótesis
verdadera (decisión correcta).
2. Rechazar una
hipótesis falsa (decisión correcta).
3. Aceptar una hipótesis
falsa (conocido como error del Tipo II o error beta).
4. Rechazar una
hipótesis verdadera (conocido como error
del Tipo I o error alfa).
Ambos tipos de error son indeseables, sin embargo, puede reducirse sustancialmente la posibilidad de
que se presenten mediante:
1. Muestras probabilísticas
representativas.
2. Inspección cuidadosa de los datos.
3. Selección de las pruebas estadísticas apropiadas.
4. Mayor conocimiento de la población.
Hay dos tipos de análisis estadísticos que pueden realizarse para probar
hipótesis:
1. Los paramétricos.
2. Los no paramétricos.
Cada tipo posee sus características y presuposiciones que lo sustentan;
la elección de qué clase de análisis efectuar depende de los supuestos.
De igual forma, cabe destacar que en una misma investigación es posible
llevar a cabo análisis paramétricos para algunas hipótesis y variables, y
análisis no paramétricos para otras.
Asimismo, los análisis a realizar dependen del planteamiento, tipo de
hipótesis y el nivel de medición de las variables que las conforman.
Temas relacionados:
Fuente:
HERNÁNDEZ
SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y
BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA
DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores
S.A. México, 2014. Pág. 299 – 304.
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