Una vez que se ha concebido la idea de investigación, se ha profundizado
en el tema y se ha elegido el enfoque cuantitativo, es momento de plantear el
problema de investigación.
Plantear el problema es afinar y estructurar
más formalmente la idea de investigación.
El paso de la idea al planteamiento del problema puede ser inmediato o
bien tardar un tiempo considerable; depende de cuán familiarizado esté el
investigador con el tema de su estudio, la complejidad misma de la idea, la
existencia de estudios antecedentes, el empeño del investigador y sus
habilidades personales.
Seleccionar un tema o una idea no lo coloca inmediatamente en la
posición de considerar qué información habrá de recolectar, con cuáles métodos
y cómo analizará los datos que obtenga.
Antes, necesita formular el problema
específico en términos concretos y explícitos, de manera que sea
susceptible de investigarse con procedimientos científicos. Delimitar es la esencia de los
planteamientos cuantitativos.
Los planteamientos cuantitativos se derivan de la literatura y
corresponden a una extensa gama de propósitos de investigación, como: describir
tendencias y patrones, evaluar variaciones, identificar diferencias, medir
resultados y probar teorías.
Temas relacionados:
Fuente:
HERNÁNDEZ
SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y
BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA
DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores
S.A. México, 2014. Pág. 36.
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