lunes, 26 de febrero de 2018

Definición operacional de una variable



Una definición operacional constituye el conjunto de procedimientos que describe las actividades que un observador debe realizar para recibir las impresiones sensoriales, las cuales indican la existencia de un concepto teórico en mayor o menor grado.

Especifica qué actividades deben realizarse para medir una variable e interpretar los datos obtenidos.

Casi siempre se dispone de varias definiciones operacionales para una variable. Se debe elegir la que proporcione mayor información sobre la variable y sea más precisa.

Los criterios para evaluar una definición operacional son:
- Adecuación al contexto.
- Capacidad para captar los componentes de la variable.
- Confiabilidad.
- Validez.

Una correcta selección de las definiciones operacionales disponibles o la creación de la propia definición operacional se encuentran muy relacionadas con una adecuada revisión de la literatura. Cuando ésta ha sido cuidadosa, se tiene una gama más amplia de definiciones operacionales para elegir o más ideas para desarrollar una nueva.

Al contar con estas definiciones, el tránsito a la elección del instrumento para recabar los datos es rápido, pues sólo debemos considerar que se adapte al diseño y a la muestra del estudio.

En una investigación se tienen por lo regular diversas variables y, por tanto, se formularán varias definiciones conceptuales y operacionales.

Algunas variables no requieren que su definición conceptual se mencione en el reporte de investigación, porque ésta es relativamente obvia (género, edad). Pero prácticamente todas las variables requieren una definición operacional para ser evaluadas de manera empírica, aun cuando en el estudio no se formulen hipótesis.

Siempre que se tengan variables, se deben definir operacionalmente.




Temas relacionados:




Fuente:

HERNÁNDEZ SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y  BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores S.A. México, 2014. Pág. 120 – 122.




Definición conceptual de una variable



Una definición conceptual trata a la variable con otros términos. Se tratan de definiciones de diccionarios o de libros especializados.

Son necesarias pero insuficientes para definir las variables de la investigación, porque no nos vinculan directamente con “la realidad”. Continúan con su carácter de conceptos.

Se deben definir las variables que se utilizan en las hipótesis, de tal forma que puedan ser comprobadas y contextualizadas, esto es posible por medio de la definición operacional.




Temas relacionados:




Fuente:

HERNÁNDEZ SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y  BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores S.A. México, 2014. Pág. 119.




Las variables de una hipótesis



Una variable:
- Es una propiedad que puede fluctuar y cuya variación es susceptible de medirse u observarse.
- Se aplica a personas, otros seres vivos, objetos, hechos y fenómenos, los cuales adquieren diversos valores respecto de la variable referida.
- Adquieren valor para la investigación científica cuando llegan a relacionarse con otras variables, es decir, si forman parte de una hipótesis o una teoría (construcciones hipotéticas).


Al formular una hipótesis, es indispensable definir las variables incluidas:
- Para que el investigador y el lector le den el mismo significado.
- Asegurarnos que pueden ser medidas u observadas y que de ellas se pueden obtener datos en la realidad.
- Confrontar nuestra investigación con otras similares.
- Evaluar más adecuadamente los resultados, porque las variables, y no sólo las hipótesis, se contextualizan.


En conclusión, sin definición de las variables no hay investigación.

Las variables deben ser definidas de dos formas: conceptual y operacionalmente.




Temas relacionados:




Fuente:

HERNÁNDEZ SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y  BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores S.A. México, 2014. Pág. 105, 118 – 119.




sábado, 24 de febrero de 2018

Tipos de hipótesis



- Hipótesis de investigación.
- Hipótesis nulas.
- Hipótesis alternativas.
- Hipótesis estadísticas.


1. Hipótesis de investigación.

Son proposiciones tentativas acerca de las posibles relaciones entre dos o más variables y deben cumplir con las cinco características de una hipótesis.

Pueden ser:

1.1.  Hipótesis descriptivas (de un valor pronosticado).

Se utilizan a veces en estudios descriptivos, para intentar predecir un valor en una o más variables que se van a medir u observar.


1.2.  Hipótesis correlaciónales.

Especifican las relaciones entre dos o más variables y corresponden a los estudios correlaciónales.

No sólo pueden establecer que dos o más variables se encuentran vinculadas (hay relación), sino también cómo están asociadas (qué dirección sigue). Alcanzan el nivel predictivo y parcialmente explicativo.

El orden en que coloquemos las variables no es importante. Ninguna variable antecede a la otra; no hay relación de causalidad. Es lo mismo indicar “a mayor X, mayor Y ”; que “a mayor Y, mayor X ”.


1.3.  Hipótesis de diferencia de grupos.

Se formulan en investigaciones cuya finalidad es comparar grupos. Puede llegar a abarcar dos, tres o más grupos.

Algunos investigadores consideran estas hipótesis como un tipo de hipótesis correlacional, porque en última instancia relacionan dos o más variables.


1.4.  Hipótesis causales.

No solamente afirman la relación entre variables y la manera en que se manifiestan, sino que además propone un “sentido de entendimiento” de las relaciones.

Establecen relaciones de causa-efecto.

Correlación y causalidad son conceptos asociados, pero distintos. Si dos variables están correlacionadas, ello no necesariamente implica que una será causa de la otra.

Para establecer causalidad, primero debe haberse demostrado correlación, pero además la causa debe ocurrir antes que el efecto. Asimismo, los cambios en la causa tienen que provocar cambios en el efecto.

A las supuestas causas se les conoce como variables independientes y a los efectos como variables dependientes.

Únicamente es posible hablar de variables independientes y dependientes cuando se formulan hipótesis causales o hipótesis de diferencia de grupos.

Tipos:

- Hipótesis causales bivariadas. Plantean una relación entre una variable independiente y una variable dependiente.

- Hipótesis causales multivariadas. Plantean una relación entre diversas variables independientes y una dependiente, una independiente y varias dependientes o diversas variables independientes y varias dependientes.


2. Hipótesis nulas.

Constituyen proposiciones acerca de la relación entre variables, y sirven para refutar o negar lo que afirma la hipótesis de investigación.

Su clasificación es similar a las hipótesis de investigación: a) Hipótesis nulas descriptivas de un valor pronosticado, b) Hipótesis que niegan o contradicen la relación entre dos o más variables, c) Hipótesis que niegan que haya diferencia entre grupos que se comparan y, d) Hipótesis que niegan la relación de causalidad entre dos o más variables.


3. Hipótesis alternativas.

Son posibilidades alternas de las hipótesis de investigación y nula. Ofrecen una descripción o explicación distinta de las que proporcionan éstas.

Sólo pueden formularse cuando efectivamente hay otras posibilidades, además de las hipótesis de investigación y nula. De no ser así, no deben establecerse.

Constituyen otras hipótesis de investigación, además de la hipótesis de investigación original.




Temas relacionados:




Fuente:
HERNÁNDEZ SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y  BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores S.A. México, 2014. Pág. 107 – 115.




Características de una hipótesis



1. La hipótesis debe referirse a una situación “real”.

Sólo pueden someterse a prueba en un universo y un contexto bien definidos.


2. Las variables de la hipótesis deben ser comprensibles, precisos y lo más concretos que sea posible.

Términos vagos o confusos no tienen cabida en una hipótesis.


3. La relación entre variables propuesta por una hipótesis debe ser clara y verosímil (lógica).

Es indispensable que quede clara la forma en que se relacionan las variables, y esta relación no puede ser ilógica.


4. Las variables de la hipótesis deben ser observables y medibles, así como la relación planteada entre ellos, es decir, tener referentes en la realidad.

Las hipótesis científicas, al igual que los objetivos y las preguntas de investigación, no incluyen aspectos morales ni cuestiones que no podamos medir.


5. Las hipótesis deben estar relacionadas con técnicas disponibles para probarlas.

Se refiere a que al formular una hipótesis, tenemos que analizar si existen técnicas o herramientas de investigación para verificarla, si es posible desarrollarlas y si se encuentran a nuestro alcance.




Temas relacionados:




Fuente:

HERNÁNDEZ SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y  BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores S.A. México, 2014. Pág. 106 – 107.




Las hipótesis en una investigación cuantitativa



Las hipótesis:
- Son las guías de una investigación.
- Indican lo que tratamos de probar.
- Se definen como explicaciones tentativas del fenómeno investigado.
- Se derivan de la teoría existente.
- Deben formularse a manera de proposiciones.
- Son respuestas provisionales a las preguntas de investigación.

Entonces, las hipótesis son explicaciones tentativas del fenómeno investigado que se enuncian como proposiciones o afirmaciones.

No en todas las investigaciones cuantitativas se plantean hipótesis. El hecho de que formulemos o no hipótesis depende del alcance del estudio:
- Alcance exploratorio à no se formulan hipótesis.
- Alcance descriptivo à sólo se formulan hipótesis cuando se pronostica un hecho.
- Alcance correlacional à se formulan hipótesis correlaciónales.
- Alcance explicativo à se formulan hipótesis causales.

En una investigación podemos tener una, dos o varias hipótesis.

Las hipótesis no necesariamente son verdaderas, pueden o no serlo, y pueden o no comprobarse con datos. Son explicaciones tentativas, no los hechos en sí. Al formularlas, el investigador no está totalmente seguro de que vayan a comprobarse.

En el ámbito de la investigación científica, las hipótesis son proposiciones tentativas acerca de las relaciones entre dos o más variables y se apoyan en conocimientos organizados y sistematizados. Una vez que se prueba una hipótesis, tiene un impacto en el conocimiento disponible.

Las hipótesis pueden ser más o menos generales o precisas, y abarcar dos o más variables; pero en cualquier caso son sólo afirmaciones sujetas a comprobación empírica, es decir, a verificación en la realidad.

En el enfoque cuantitativo las hipótesis surgen del planteamiento del problema y del marco teórico (revisión de la literatura). Al formular las hipótesis volvemos a evaluar nuestro planteamiento del problema.

A veces la experiencia, la intuición y la observación nos ayudan al establecimiento de hipótesis.

Cuanto menor apoyo empírico previo tenga una hipótesis, se deberá tener mayor cuidado en su elaboración y evaluación.

No es aceptable formular hipótesis de manera superficial.

Establecer hipótesis sin haber revisado cuidadosamente la literatura puede conducirnos a errores, como postular algo demasiado comprobado o algo que ha sido rechazado contundentemente.




Temas relacionados:



Fuente:

HERNÁNDEZ SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y  BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores S.A. México, 2014. Pág. 104 – 106.




viernes, 23 de febrero de 2018

Enfoque cuantitativo y cualitativo: ¿Cuál elegir?



Ninguno es intrínsecamente mejor que el otro, sólo constituyen diferentes aproximaciones al estudio de un fenómeno.


La investigación cuantitativa:
- Ofrece la posibilidad de generalizar los resultados más ampliamente.
- Otorga control sobre los fenómenos.
- Se basa en conteos y magnitudes.
- Brinda una gran posibilidad de repetición.
- Se centra en puntos específicos de los fenómenos
- Facilita la comparación entre estudios similares.


La investigación cualitativa:
- Proporciona profundidad a los datos, dispersión y riqueza interpretativa.
- Contextualización del ambiente o entorno.
- Detalles y experiencias únicas.
- Aporta un punto de vista “fresco, natural y holístico” de los fenómenos.
- Flexibilidad.


El método cuantitativo ha sido el más usado por ciencias como la Física, Química y Biología (“exactas o naturales”), porque es el más apropiado para los fenómenos que estudian. El método cualitativo se ha empleado más bien en disciplinas humanísticas como la Antropología, la Sociología y la Psicología social. No obstante, ambos tipos de estudio son de utilidad para todos los campos.


En el pasado se consideró que los enfoques cuantitativo y cualitativo eran perspectivas opuestas, irreconciliables y que no debían mezclarse. Pero, son enfoques complementarios, es decir, cada uno se utiliza respecto a una función para conocer un fenómeno y conducirnos a la solución de los diversos problemas. El investigador debe ser metodológicamente plural y guiarse por el contexto, la situación, los recursos de que dispone, sus objetivos y el problema de estudio. Se trata de una postura pragmática.


Los estudios cuantitativos plantean relaciones entre variables con la finalidad de arribar a proposiciones precisas y hacer recomendaciones específicas. Se espera que los investigadores elaboren un reporte con sus resultados y ofrezcan recomendaciones aplicables a una población más amplia, las cuales servirán para la solución de problemas o la toma de decisiones. El alcance final de los estudios cualitativos muchas veces consiste en comprender un fenómeno complejo. El acento no está en medir las variables del fenómeno, sino en entenderlo.




Temas relacionados:




Fuente:

HERNÁNDEZ SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y  BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores S.A. México, 2014. Pág. 15 – 18.