domingo, 4 de febrero de 2018

Requisitos de un instrumento de medición en una investigación cuantitativa



La medición consiste en establecer una correspondencia entre el “mundo real” y el “mundo conceptual”. El primero provee evidencia empírica y el segundo proporciona modelos teóricos para encontrar sentido a ese mundo real que estamos tratando de describir. Por ello, es que se define la medición como el proceso de vincular conceptos abstractos con indicadores empíricos. En este proceso, el instrumento de medición o de recolección de datos tiene un papel central.

Un instrumento de medición es un recurso que utiliza el investigador para registrar información o datos sobre las variables que tiene en mente. En toda investigación cuantitativa aplicamos un instrumento para medir las variables obtenidas en las hipótesis. Esa medición es eficaz cuando el instrumento de recolección de datos en realidad representa las variables que tenemos en mente. Si no es así, nuestra medición es deficiente; por tanto, la investigación no es digna de tomarse en cuenta.

Toda medición o instrumento de recolección de datos debe reunir tres requisitos  esenciales: confiabilidad, validez y objetividad.


1. La confiabilidad de un instrumento de medición se refiere al grado en que su aplicación repetida al mismo individuo u objeto produce resultados iguales.


2. La validez es el grado en que un instrumento mide realmente la variable que pretende medir. El instrumento, ¿Está midiendo lo que cree que está midiendo?. Si es así, su medida es válida; si no, evidentemente carece de validez.

La validez es un concepto del cual pueden tenerse diferentes tipos de evidencia: evidencia relacionada con el contenido, evidencia relacionada con el criterio y evidencia relacionada con el constructo.

2.1 La validez de contenido se refiere al grado en que un instrumento refleja un dominio específico de contenido de lo que se mide. Es el grado en el que la medición representa al concepto o variable medida. La pregunta que se responde con la validez de contenido es: ¿El instrumento mide adecuadamente las principales dimensiones de la variable en cuestión?.

2.2 La validez de criterio de un instrumento de medición se establece al comparar sus resultados con los de algún criterio externo que pretende medir lo mismo. La pregunta que se responde con la validez de criterio es: ¿En qué grado el instrumento comparado con otros criterios externos mide lo mismo?.

2.3 La   validez  de constructo   es   probablemente  la  más  importante,  sobre  todo   desde  una  perspectiva  científica,  y  se  refiere  a  qué  tan   bien  un  instrumento  representa  y  mide  un  concepto  teórico. Las  preguntas que  se  responden  con  la  validez  de constructo  son: ¿El concepto teórico  está  realmente  reflejado  en  el  instrumento?,  ¿Qué significan las puntuaciones  del  instrumento?,  ¿El instrumento  mide  el  constructo  y  sus dimensiones?, ¿Por qué?, ¿Cómo opera el instrumento?.

2.4 Otro tipo de validez que algunos autores consideran es la validez de expertos, la cual se refiere al grado en que aparentemente un instrumento mide la variable en cuestión, de acuerdo con “voces calificadas”. Se encuentra vinculada a la validez de contenido y, de hecho, se consideró por muchos años como parte de ésta. Hoy se concibe como un tipo adicional de evidencia. Regularmente se establece mediante la evaluación del instrumento ante expertos.

La validez total

La validez de un instrumento de medición se evalúa sobre la base de todos los tipos de evidencia. Cuanta mayor evidencia de validez de contenido, de validez de criterio y de validez de constructo tenga un instrumento de medición, éste se acercará más a representar las variables que pretende medir. Así:

Validez total = validez de contenido + validez de criterio + validez de constructo


Relación entre la confiabilidad y la validez.

Un instrumento de medición puede ser confiable, pero no necesariamente válido. Por ello es requisito que el instrumento de medición demuestre ser confiable y válido. De no ser así, los resultados de la investigación no deben tomarse en serio.

La validez y la confiabilidad no se asumen, se prueban.


Factores que afectan la confiabilidad y la validez

Hay diversos factores que llegan a afectar la confiabilidad y la validez de los instrumentos de recolección de los datos e introducen errores en la medición.  Uno de los más comunes es la improvisación.

Algunas personas creen que elegir un instrumento de medición o desarrollarlo es algo que puede tomarse a la ligera. Esta improvisación genera casi siempre instrumentos poco válidos o confiables.

Cuando las mediciones se refieren a seres humanos hay otros factores:

a) Utilizar instrumentos desarrollados en el extranjero que no han sido validados en nuestro contexto: cultura y tiempo.
b) Usar instrumentos inadecuados para las personas a quienes se les aplica: no son empáticos.
c) Cuestiones vinculadas con los estilos personales de los participantes como: deseabilidad social (tratar de dar una impresión muy favorable a través de las respuestas), tendencia a asentir con respecto a todo lo que se pregunta, dar respuestas inusuales o contestar siempre negativamente.
d) Condiciones en las que se aplica el instrumento de medición: El ruido, la inadecuada iluminación, el frío, un instrumento demasiado largo o tedioso.


3. El tercer requisito que debe cumplir un instrumento de medición es la objetividad la cual se refiere al grado en que éste es o no permeable a la influencia de los sesgos y tendencias del investigador o investigadores que lo administran, califican e interpretan.

La objetividad se refuerza mediante la estandarización en la aplicación del instrumento (mismas instrucciones y condiciones para todos los participantes) y en la evaluación de los resultados; así como al emplear personal capacitado y experimentado en el instrumento.


La validez, la confiabilidad y la objetividad no deben tratarse de forma separada. Sin alguna de las tres, el instrumento no es útil para llevar a cabo un estudio.




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Fuente:

HERNÁNDEZ SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y  BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores S.A. México, 2014.  Pág. 200 – 207.




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