viernes, 2 de febrero de 2018

Elementos del planteamiento del problema en una investigación cuantitativa



Los elementos para plantear un problema son fundamentalmente cinco y están relacionados entre sí: los objetivos que persigue la investigación, las preguntas de investigación, la justificación, la viabilidad del estudio y la evaluación de las deficiencias en el conocimiento del problema.


1. Objetivos de la investigación.

- En primer lugar, es necesario establecer qué se pretende con la investigación, es decir, cuáles son sus objetivos.
- Con unas investigaciones se busca contribuir a resolver un problema en especial; en tal caso, debe mencionarse cuál es ese problema y de qué manera se piensa que el estudio ayudará a resolverlo. Otras investigaciones tienen como objetivo principal probar una teoría o aportar evidencias empíricas a favor de ella.
- Los objetivos deben expresarse con claridad y ser específicos, medibles, apropiados y realistas, es decir, susceptibles de alcanzarse.
- Son las guías del estudio y hay que tenerlos presentes durante todo su desarrollo.
- Al redactarlos, es habitual utilizar verbos del tipo: “describir”, “determinar”, “demostrar”, “examinar”, “especificar”, “indicar”, “analizar”, “estimar”, “comparar”, “valorar” y “relacionar” respecto de los conceptos o variables incluidas.
- Los objetivos que se especifiquen deben ser congruentes entre sí.
- Es posible que durante la investigación surjan otros objetivos, se modifiquen los objetivos iniciales o incluso se cambien por nuevos objetivos, según la dirección que tome el estudio.


2. Preguntas de investigación.

- Es conveniente plantear, por medio de una o varias preguntas, el problema que se estudiará.
- Hacerlo en forma de preguntas tiene la ventaja de presentarlo de manera directa, lo cual minimiza la distorsión.
- Con frecuencia, las preguntas de investigación se plantean en términos de: ¿qué?, ¿por qué? y ¿cómo?.
- No siempre en la pregunta o las preguntas se comunica el problema en su totalidad, con toda su riqueza y contenido. A veces se formula solamente el propósito del estudio, aunque las preguntas deben resumir lo que habrá de ser la investigación.
- Las preguntas demasiado generales no conducen a una investigación concreta; por tanto, hay que acotar las preguntas. Cuanto más precisas son las preguntas, más fácilmente se responden.
- Es necesario establecer los límites temporales y espaciales del estudio (época y lugar) y esbozar un perfil de las unidades o casos que se van a analizar (personas, procesos, fenómenos, etc.), perfil que, aunque es tentativo, resulta muy útil para definir el tipo de investigación que habrá de llevarse a cabo.
- Durante la investigación pueden modificarse las preguntas originales o agregarse otras nuevas.
- Los requisitos que deben cumplir las preguntas de investigación son:
·         Que no se conozcan las respuestas (si se conocen, no valdría la pena realizar el estudio).
·         Que puedan responderse con evidencia empírica (datos observables o medibles).
·         Que impliquen usar medios éticos.
·         Que sean claras.
·         Que el conocimiento que se obtenga sea sustancial (que aporte conocimientos a un campo de estudio).


3. Justificación de una investigación cuantitativa.

- Es necesario justificar el estudio mediante la exposición de sus razones (el para qué del estudio o por qué debe efectuarse).
- La mayoría de las investigaciones se ejecutan con un propósito definido, pues no se hacen simplemente por capricho de una persona, y ese propósito debe ser lo suficientemente significativo para que se justifique su realización.
- En muchos casos se tiene que explicar por qué es conveniente llevar a cabo la investigación y cuáles son los beneficios que se derivarán de ella.
- Una investigación llega a ser conveniente por diversos motivos: tal vez ayude a resolver un problema social, a formular una teoría o a generar nuevas inquietudes de investigación.
- Los criterios para evaluar la importancia de una investigación son:
·         Conveniencia. ¿Qué tan conveniente es la investigación?, ¿para qué sirve?.
·         Relevancia social. ¿Cuál es su trascendencia para la sociedad?, ¿quiénes se beneficiarán con los resultados de la investigación?, ¿de qué modo?.
·         Implicaciones prácticas. ¿Ayudará a resolver algún problema real?, ¿tiene implicaciones trascendentales para una amplia gama de problemas prácticos?
·         Valor teórico. ¿se llenará algún vacío de conocimiento?, ¿se podrán generalizar los resultados a principios más amplios?, ¿la información que se obtenga puede servir para revisar, desarrollar o apoyar una teoría?, ¿se podrá conocer en mayor medida el comportamiento de una o de diversas variables o la relación entre ellas?.
·         Utilidad metodológica. ¿La investigación puede ayudar a crear un nuevo instrumento para recolectar o analizar datos?, ¿contribuye a la definición de un concepto, variable o relación entre variables?, ¿pueden lograrse con ella mejoras en la forma de experimentar con una o más variables?, ¿sugiere cómo estudiar más adecuadamente una población?.


4. Viabilidad de una investigación cuantitativa.

- Para la viabilidad o factibilidad del estudio debemos tomar en cuenta la disponibilidad de tiempo, recursos financieros, humanos y materiales que determinarán, en última instancia, los alcances de la investigación.
- Resulta indispensable que tengamos acceso al lugar o contexto donde se realizará el estudio. Es decir, tenemos que preguntarnos de manera realista si es posible llevar a cabo esta investigación y cuánto tiempo tomará efectuarla.
- Las investigaciones que se demoran más allá de lo previsto pueden no ser útiles cuando se concluyen, sea porque sus resultados no se aplican, porque han sido superados por otros estudios o porque el contexto cambió.
- La oportunidad y el cumplimiento de las especificaciones son esenciales.


5. Evaluación de las deficiencias en el conocimiento del problema.

- Es importante que consideremos respecto de nuestro problema de investigación las siguientes preguntas: ¿qué más necesitamos saber del problema?, ¿qué falta de estudiar o abordar?, ¿qué no se ha considerado?, ¿qué se ha olvidado?.
- Las respuestas nos ayudarán a saber dónde se encuentra ubicada nuestra investigación en la evolución del estudio del problema y qué nuevas perspectivas podríamos aportar.
- Este aspecto del planteamiento sólo se puede incluir si el investigador ha trabajado o se encuentra vinculado con el tema de estudio, y si sus conocimientos le confieren una perspectiva clara del problema que se va a indagar. De no ser así, la evaluación de las deficiencias en el conocimiento del problema se tendrá que llevar a cabo después de haber hecho una revisión más completa de la literatura, lo cual es parte del siguiente paso en el proceso de la investigación cuantitativa.



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Fuente:

HERNÁNDEZ SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y  BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores S.A. México, 2014. Pág. 36 -  42.




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