Los elementos para plantear un problema son fundamentalmente cinco y
están relacionados entre sí: los
objetivos que persigue la investigación, las preguntas de investigación, la
justificación, la viabilidad del estudio y la evaluación de las deficiencias en
el conocimiento del problema.
1. Objetivos de la investigación.
- En primer lugar, es necesario establecer qué se pretende con la
investigación, es decir, cuáles son
sus objetivos.
- Con unas investigaciones se busca contribuir a resolver un problema en
especial; en tal caso, debe mencionarse cuál es ese problema y de qué manera se
piensa que el estudio ayudará a resolverlo. Otras investigaciones tienen como
objetivo principal probar una teoría o aportar evidencias empíricas a favor de
ella.
- Los objetivos deben
expresarse con claridad y ser específicos, medibles, apropiados y realistas, es
decir, susceptibles de alcanzarse.
- Son las guías del estudio y
hay que tenerlos presentes durante todo su desarrollo.
- Al redactarlos, es habitual utilizar verbos del tipo: “describir”,
“determinar”, “demostrar”, “examinar”, “especificar”, “indicar”, “analizar”,
“estimar”, “comparar”, “valorar” y “relacionar” respecto de los conceptos o
variables incluidas.
- Los objetivos que se especifiquen deben ser congruentes entre sí.
- Es posible que durante la investigación surjan otros objetivos, se
modifiquen los objetivos iniciales o incluso se cambien por nuevos objetivos,
según la dirección que tome el estudio.
2. Preguntas de investigación.
- Es conveniente plantear, por medio de una o varias preguntas, el
problema que se estudiará.
- Hacerlo en forma de preguntas tiene la ventaja de presentarlo de
manera directa, lo cual minimiza la distorsión.
- Con frecuencia, las preguntas de investigación se plantean en términos
de: ¿qué?, ¿por qué? y ¿cómo?.
- No siempre en la pregunta o
las preguntas se comunica el
problema en su totalidad, con toda su riqueza y contenido. A veces se formula
solamente el propósito del estudio, aunque las preguntas deben resumir lo que habrá de ser la investigación.
- Las preguntas demasiado generales no conducen a una investigación concreta; por tanto, hay que
acotar las preguntas. Cuanto más
precisas son las preguntas, más fácilmente se responden.
- Es necesario establecer los límites temporales y espaciales del estudio
(época y lugar) y esbozar un perfil de las unidades o casos que se van a
analizar (personas, procesos, fenómenos, etc.), perfil que, aunque es
tentativo, resulta muy útil para definir el tipo de investigación que habrá de
llevarse a cabo.
- Durante la investigación pueden modificarse las preguntas originales o
agregarse otras nuevas.
- Los requisitos que deben cumplir las preguntas de investigación son:
·
Que no se conozcan las respuestas (si se conocen, no
valdría la pena realizar el estudio).
·
Que puedan responderse con evidencia empírica (datos
observables o medibles).
·
Que impliquen usar medios éticos.
·
Que sean claras.
·
Que el conocimiento que se obtenga sea sustancial (que
aporte conocimientos a un campo de estudio).
3. Justificación de una
investigación cuantitativa.
- Es necesario justificar el estudio mediante
la exposición de sus razones (el para qué del estudio o por
qué debe efectuarse).
- La mayoría de las investigaciones se ejecutan con un propósito
definido, pues no se hacen simplemente por capricho de una persona, y ese
propósito debe ser lo suficientemente significativo para que se justifique su
realización.
- En muchos casos se tiene que explicar por qué es conveniente llevar a
cabo la investigación y cuáles son los beneficios que se derivarán de ella.
- Una investigación llega a ser conveniente por diversos motivos: tal
vez ayude a resolver un problema social, a formular una teoría o a generar
nuevas inquietudes de investigación.
- Los criterios para evaluar la importancia de una investigación son:
·
Conveniencia. ¿Qué tan conveniente es la investigación?, ¿para qué sirve?.
·
Relevancia social. ¿Cuál es su trascendencia para la sociedad?, ¿quiénes se beneficiarán
con los resultados de la investigación?, ¿de qué modo?.
·
Implicaciones prácticas. ¿Ayudará a resolver algún problema real?, ¿tiene implicaciones
trascendentales para una amplia gama de problemas prácticos?
·
Valor teórico. ¿se llenará algún vacío de conocimiento?, ¿se podrán generalizar los
resultados a principios más amplios?, ¿la información que se obtenga puede
servir para revisar, desarrollar o apoyar una teoría?, ¿se podrá conocer en
mayor medida el comportamiento de una o de diversas variables o la relación
entre ellas?.
·
Utilidad metodológica. ¿La investigación puede ayudar a crear un nuevo instrumento para
recolectar o analizar datos?, ¿contribuye a la definición de un concepto,
variable o relación entre variables?, ¿pueden lograrse con ella mejoras en la
forma de experimentar con una o más variables?, ¿sugiere cómo estudiar más
adecuadamente una población?.
4. Viabilidad de una
investigación cuantitativa.
- Para la viabilidad o factibilidad del estudio debemos
tomar en cuenta la disponibilidad de tiempo, recursos financieros, humanos y
materiales que determinarán, en última instancia, los alcances de la
investigación.
- Resulta indispensable que tengamos acceso al lugar o contexto donde se
realizará el estudio. Es decir, tenemos que preguntarnos de manera realista si
es posible llevar a cabo esta investigación y cuánto tiempo tomará efectuarla.
- Las investigaciones que se demoran más allá de lo previsto pueden no
ser útiles cuando se concluyen, sea porque sus resultados no se aplican, porque
han sido superados por otros estudios o porque el contexto cambió.
- La oportunidad y el cumplimiento de las especificaciones son
esenciales.
5. Evaluación de las deficiencias
en el conocimiento del problema.
- Es importante que consideremos respecto de nuestro problema de
investigación las siguientes preguntas: ¿qué más necesitamos saber del
problema?, ¿qué falta de estudiar o abordar?, ¿qué no se ha considerado?, ¿qué
se ha olvidado?.
- Las respuestas nos ayudarán a saber dónde se encuentra ubicada nuestra
investigación en la evolución del estudio del problema y qué nuevas
perspectivas podríamos aportar.
- Este aspecto del planteamiento sólo se puede incluir si el
investigador ha trabajado o se encuentra vinculado con el tema de estudio, y si
sus conocimientos le confieren una perspectiva clara del problema que se va a
indagar. De no ser así, la evaluación de las deficiencias en el conocimiento
del problema se tendrá que llevar a cabo después de haber hecho una revisión
más completa de la literatura, lo cual es parte del siguiente paso en el proceso
de la investigación cuantitativa.
Temas relacionados:
Fuente:
HERNÁNDEZ
SAMPIERI, Roberto; FERNANDEZ COLLADO, Carlos y
BAPTISTA LUCIO, María. METODOLOGÍA
DE LA INVESTIGACIÓN (6ta edición). McGraw-Hill / Interamericana Editores
S.A. México, 2014. Pág. 36 - 42.
No hay comentarios:
Publicar un comentario